EVOLUCIÓN DE LA ESPECIE HUMANA.

Separación de la línea ancestral en las cuales se distinguen 4 fases

-Prehumana Australopithecus
-Protohumana Homo Habilis
-Fase humana antigua Homo erectus
-Humana Moderna Homo sapiens




Australopithecus


Durante un periodo comprendido entre los cinco a los dos millones de años, gran parte de la llanura del Este y del Sur de África estuvieron habitadas por diversos grupos de homínidos. Estos seres parecidos al hombre son reconocidos con el nombre de Australopithecus. Eran de corta estatura y tenían un cerebro más pequeño que el del hombre actual. Su frente inclinada hacia atrás y sus mandíbulas muy desarrolladas, les daban un aspecto de fortaleza. Su vida era nómada, es decir, andaban de un lugar a otro en busca de alimento.

Homo habilis


Los restos de este homínido fueron encontrados en el desfiladero de Olduvai en Tanzania, en el Este de África. Estos hombres vivieron hace 3 millones de años aproximadamente. Con su posición erguida y las manos libres, podían fabricar herramientas, con las que se supone cortaban la carne de los animales que cazaban. Estos primeros artefactos eran lascas o piedras de bordes afilados. Se cree que al agotarse las fuentes de recolección y caza, estos antecesores del hombre marchaban a otros lugares en busca de alimento, por lo que no permanecían mucho tiempo en un mismo sitio. Fabricaban hachas y martillos golpeando unas piedras con otras más duras para afilarlas, así lo demuestran las lascas encontradas junto a los restos óseos fosilizados. Fueron los primeros seres que construyeron herramientas, y este hecho marcó la diferencia fundamental entre animales y seres humanos.

El Homo erectus


Al continuar el proceso de evolución, los homínidos dieron origen al Homo erectus. Éstos eran más corpulentos y poseían un cerebro más grande; caminaban erectos, erguidos, al igual que nosotros, y se resguardaban generalmente en cuevas. Vivieron un periodo comprendido entre un millón y medio de años hasta hace 400 000 000 o 200 000 000 años. Su mayor capacidad cerebral les permitió desarrollar su inteligencia y de esa forma pudieron fabricar herramientas más elaboradas, como hachas de mano. Dieron gran importancia al fuego, el cual aprendieron a usar, cuidar y conservar por generaciones. Con él, mejoraron su alimentación: preparaban carne y vegetales cocidos, semillas asadas, etc. También con el fuego alejaban a los animales peligrosos, se alumbraban por la noche y obtenían calor en las épocas de frío. El hecho de cuidar el fuego en un mismo los obligó a permanecer en un sitio por más tiempo; con esto dejaron de ser nómadas y se volvieron seminómadas. En un momento, el cual no se ha precisado con exactitud, se extendieron por Asia, Europa y Oceanía, así lo indican los vestigios o restos de esta especie encontrados en diversos lugares como la cueva de Choukoutien, cerca de Pekín en China, (Sinanthropus pekinensis); en la isla de Java (Hombre de Java o Pitecanthropus erectus) y en Alemania (Hombre de Heidelberg).

El Homo sapiens


La evolución humana continuó hasta alcanzar las características físicas de los hombres y las mujeres actuales. Hace aproximadamente 50 mil años, con el llamado Homo sapiens, que significa hombre pensante, se comenzaron a poblar otras regiones del mundo. La evolución de diversos grupos de Homo erectus que emigraron hacia Europa, Asia y Oceanía no se detuvo y continuó el proceso evolutivo en estos lugares. Los restos más antiguos de Homo sapiens se encontraron cerca del río Neandeer en Alemania, por eso se les identificó como Homo sapiens Neandeerthalensis o bien Hombre de Neandeerthal. Durante la época en que vivieron los grupos pertenecientes a la especie Homo sapiens (200 000 a 35 000 a.C.) la temperatura descendió considerablemente; entonces aprendieron a cubrir sus cuerpos con las pieles de animales que cazaban. Además realizaron otro gran adelanto: producían fuego cada vez que lo necesitaban. De esta manera se podían desplazar con mayor libertad en busca de frutos y semillas de recolección o persiguiendo presas de caza. Se presupone que producían fuego frotando dos piedras o dos trozos de madera hasta obtener una chispa que hacía contacto con algún material flamable. El Homo sapiens mejoró notablemente la fabricación de herramientas. Utilizó una piedra muy dura llamada pedernal y puso mangos en algunas de ellas, a manera de hachas. Las exploraciones arqueológicas dieron a conocer que los neandeerthales enterraban a sus muertos. Esto hizo pensar en la posibilidad de que realizaran ritos o ceremonias en honor de ellos, lo que podría indicar la creencia en un espíritu o alma, además del cuerpo físico, después de la muerte. Esa parece ser la intención de un entierro en Le Moustier, Francia, donde se hallaron los restos de un joven con un hacha en una de sus manos.
Hombre de Cro-magnon, alrededor del año 30 000 años a.C. vivieron los Homo sapiens sapiens, más desarrollados que sus antecesores y que se corresponden con el hombre actual. Este espécimen fue llamado así porque los primeros restos fueron encontrados en un lugar al Sur de Francia, llamado Cro-Magnon.
Los Homo sapiens sapiens, además de la posición erguida, del descubrimiento y empleo del fuego, fabricación y uso de herramientas y utensilios señalados anteriormente, tenían:

· forma y flexibilidad de la mano, con el dedo pulgar en posición frontal, que les permitía asir objetos como no lo hacía ningún otro animal;
· dominio del lenguaje con la consiguiente posibilidad de comunicar ideas abstractas;
· desarrollo de una conciencia de cooperación social organizada, manifiesta, por ejemplo, en la caza colectiva de grandes animales o de manadas.